Cuando ser ateo te convierte en un proscrito

Leo en un post de un blog de U.S. News que Arkansas y otros 5 estados de Estados Unidos tienen vetada la entrada de ateos en las administraciones públicas y funcionariado así como comparecer como testigo en un tribunal. Si conocemos algo de la política estadounidense podemos saber que a pesar de que Estados Unidos es una nación, esta se compone de varios estados los cuales prácticamente tienen autonomía absoluta en sus leyes y competencias en todos los aspectos formando un estado federal y esto tiene su parte positiva y negativa.

La corte suprema estadounidense consideró ilegal este tipo de leyes en 1961 como cualquier discriminación, sea por raza, sexo, religión, etc. aunque ello no significa que se siga realizando en diferentes estados como es Arkansas y es que se vende y muy bien el hecho del pais de la libertad, de la democracia y es curioso que se venda de esta manera cuando precisamente estas características brillan por su ausencia.

Los Estados pueden ser totalmente diferentes de unos a otros, sobre todo cuando el republicanismo o los demócratas tienen vigente el poder en ese estado aunque, por lo general, sus tendencias políticas hacia uno y otro bando no cambian según cambia la legislatura sino es algo arraigado y pese a que la Guerra Civil acabó hace mucho, sigue habiendo dos Estados Unidos muy diferentes.

Esta discriminación por motivos religiosos aparece en la Carta Magna de Arkansas en el Artículo 19 Sección 1 de 1874 (que, por cierto, ya toca actualizar digo yo…) “No person who denies the being of a God shall hold any office in the civil departments of this State, nor be competent to testify as a witness in any court.” (“Nadie que niege la existencia de Dios podrá ocupar cargo alguno en la administración en departamentos de este Estado ni es competente para declarar como testigo en un tribunal”)